25 de noviembre de 2025
Están. Caminan entre nosotros. Trabajan, son políticos, profesionales, empleados. Tienen hobbies, y pasatiempos. Pero nadie los ve. Son padres, esposos, novios, abuelos, hermanos, vecinos, compañeros de trabajo. Son los hombres que viven con cáncer de próstata sin saberlo. Y lo más doloroso no es la enfermedad en sí, sino la invisibilidad, porque el diagnóstico tardío lo convierte en el cáncer “silencioso” más letal del hombre.


